El sector registra su mejor dato estival desde 2011 impulsado por la contratación asalariada (+3,3 %), en un escenario marcado por la salarización de las plantillas y la falta de mano de obra cualificada.
El sector de la construcción en Galicia cerró el mes de agosto con un total de 85.553 trabajadores afiliados a la Seguridad Social, lo que supone su mejor resultado en un mes de agosto durante los últimos quince años, retrocediendo hasta 2011 para encontrar una cifra similar. Según los datos del Barómetro del Observatorio Industrial de la Construcción, difundido por la Fundación Laboral de la Construcción de Galicia, el empleo en la actividad avanzó un 0,2 % respecto a julio, manteniendo la actividad al cierre de la época estival.
Crecimiento centrado en el trabajo asalariado y pérdida de autónomos
La evolución del empleo en el sector muestra una clara tendencia hacia la salarización. En el último año, la afiliación al Régimen General —que engloba principalmente a los trabajadores asalariados— aumentó un 3,3 %, mientras que la cifra de profesionales inscritos en el régimen de autónomos descendió un 0,5 %.
Este trasvase hacia las plantillas fijas responde a la necesidad de las compañías de reforzar sus equipos para afrontar proyectos de mayor envergadura —como promociones residenciales, rehabilitaciones, obra pública o actuaciones de eficiencia energética— que requieren coordinar diversos oficios. Asimismo, los profesionales independientes afrontan costes materiales, laborales y fiscales más elevados, lo que lleva a muchos de ellos a optar por la estabilidad de un contrato por cuenta ajena frente a los gastos fijos e incertidumbres de cobro del trabajo por cuenta propia. La caída de autónomos puede impactar especialmente en pequeñas reformas y reparaciones en municipios con oferta limitada.
Falta de relevo generacional y repunte puntual del desempleo
A pesar de las cifras de afiliación, las empresas de la comunidad continúan encontrando serias dificultades para contratar perfiles cualificados como albañiles, encofradores, fontaneros, electricistas, carpinteros o soldadores. El progresivo retiro por jubilación de los profesionales más experimentados no está siendo cubierto por la incorporación de jóvenes al sector.
De forma paralela, el paro registrado en la construcción creció en 111 personas durante el mes de agosto. Desde el Observatorio señalan que ambos datos no son contradictorios, ya que la finalización de contratos temporales al cierre del verano convivió con nuevas altas en la Seguridad Social.






